COMO TRATAR A UN HIJO ADOLESCENTE
El
día a día con un hijo adolescente puede ser muy duro. Para afrontarlo
con cierta serenidad y sin culparnos ni a nosotros ni al hijo
adolescente debemos
tener siempre claro que son cambios naturales que forman parte del
proceso natural de desarrollo y que no son culpa de nadie. Frente al
adolescente
los padres tienen una gran ventaja que les da la madurez: La
perspectiva. Sabemos que es una etapa que pasará. A continuación
encontrareis un listado con las motivaciones típicas del adolescente,
las etapas de la adolescencia en las que predominan y pautas e
indicaciones para comprender y abordar los aspectos más delicados.
Instrucciones
- Afirmación de la individualidad. Es el primer signo de la adolescencia y se manifiesta con la actitud negativa y rebelde típica de la primera adolescencia, actitud que suele ser muy distinta al comportamiento del niño al que los padres estaban acostumbrados. Los padres deben ser tolerantes con las manifestaciones de diversidad que manifiesta su hijo. Pero cuidado, tolerar no significa ceder a todo lo que el adolescente pida.
- Exigencia de independencia social y libertad para experimentar. Actitud típica de la adolescencia intermedia (de los 13 a los 16 años aproximadamente) los padres deben respaldar el deseo del hijo de más independencia transfiriendo también más responsabilidad sobre él. Las formas de hacerlo son infinitas y variarán de un adolescente a otro, algunas formas de transferirle responsabilidad pueden ser: la autogestión de sus ahorros, el pago de su factura de móvil, un trabajo de verano o fin semana, trabajos puntuales… Un adolescente sano siempre intentará obtener más independencia social y los padres deben permitirla y fomentarla dentro de unos limites razonables que pondrá el propio comportamiento y responsabilidad que el adolescente demuestre ir adquiriendo a medida que va madurando.
- Cuestionamiento y oposición a los límites: Esta característica aparece en las dos primeras etapas de la adolescencia. A veces sólo se trata por parte del adolescente de “oponerse por oponerse” para afirmarse y el conflicto se limitará a tener que pelear más para conseguir que el adolescente cumpla con sus obligaciones. En otros casos los padres necesitarán seguir poniendo límites pero manteniendo en todo momento la comunicación sobre la diferencia de intereses entre ellos y el hijo adolescente. En esta etapa los padres deberán moderar sus reacciones para no ser demasiado severos ni demasiado blandos: ser amigos del adolescente no es la prioridad en esta etapa pero tampoco deben imponerse a cualquier precio. .
- Cambios en la imagen física A nivel de desarrollo físico, el inicio de la adolescencia suele coincidir con el inicio de la pubertad. La personalidad del niño cambia, pero también cambia su apariencia física. Mucho cuidado con los comentarios sobre los cambios en su físico, es una etapa muy peligrosa respecto a los trastornos alimentarios. Para el adolescente es muy importante la aceptación de los demás, incluidos sus padres. Los adolescentes suelen decir “No me importa lo que pienses” pero en realidad les importa mucho y les pueden marcar muy negativamente los comentarios negativos sobre su nuevo aspecto físico.

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